El columpio de Fragonard

Europa recuperó lo mejor de la época clásica en el siglo XIX para adaptarlo al momento y crear un mundo de arte y diseño que hiciese vigilar, soñar. La sutileza de los colores, las formas y las texturas (propias del refinado óleo de Fragonard) de esta corriente son hoy los recuperados como tendencias estéticas. Lo son por su capacidad de generar ambientes que recuerdan a un mar en calma que, a su vez, abrazan cálidamente al usuario. El extremo cuidado del detalle y la sensualidad de las formas características se reflejan en este espacio de novela.

El columpio de Fragonard