La Edad de Oro

La Edad de Oro parece no cumplir años. Pasando por Egipto, el Barroco, el Art Dejó y el Renacimiento palaciego, hasta hoy. Un estilo inmortal, cargado de significado, basado en el color del sol y apoyado por lo mejor de la naturaleza. Esta corriente estética, en la que los materiales nobles, el alto brillo, los tejidos de empaque y la simetría son protagonistas, coge más fuerza que nunca. Se resume en reunir los aspectos más sofisticados de cada época histórica y combinarlos con el objetivo de generar espacios armónicos de cada época histórica y combinarlos con el objetivo de generar espacios asentados en la elegancia y la calidad. Los acabados y formas utilizados en este estilo están dotados de un fuerte carácter de lujo y prestigio. Esta exquisitez es siempre una buena opción como toque o matiz de diseños eclécticos y equilibrados. Es posible generar un entorno glamuroso, actual, a la vez que atemporal, y refinando sin caer en la estridencia.

La Edad de Oro